Resolución Interna Nº 876 - Protocolo Psiquiatría Forense
RESOLUCION INTERNA 876
La Plata, 4 de marzo de 2013.-
VISTA, la necesidad de revelar y tornar predecibles las prácticas periciales forenses y sus complementos mediante la progresiva redacción de protocolos o guías de actuación,
Y CONSIDERANDO, que resulta de buena práctica pericial establecer pautas de procedimiento para la realización de pericias psiquiátricas forenses con el fin de mejorar la interfase médico-legal y favorecer el intercambio de conocimientos con las autoridades judiciales que requieren la intervención pericial.
Que, los protocolos o guías minimizan el riesgo de error y tornan previsibles las intervenciones periciales.
Que, el protocolo o guía en cuestión ha sido proyectado con la finalidad de someterlo a conocimiento y análisis de todos los profesionales del área dependientes de éste Dirección General.
Por ello, el Director General de Asesorías Periciales de la Suprema Corte de Justicia, en uso de las facultades otorgadas por las Acordadas 1793 y 3536,
R E S U E L V E
Artículo 1º - Disponer que hasta el 15 de junio del año 2013, se someta a análisis de los profesionales de la especialidad de Psiquiatría Forense dependientes de ésta Dirección General, el protocolo de actuación proyectado por integrantes de la Asesoría Pericial de La Plata, para la realización de pericias de la incumbencia, dentro del ámbito de competencia de las Asesorías Periciales y Cuerpos Técnicos del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, el cual es adjuntado como Anexo a la presente.
Artículo 2º - Para cumplimiento del artículo 1º los destinatarios podrán formular sugerencias, inquietudes y críticas fundadas para su posterior análisis a la dirección de correo electrónico 'pericial-direccióngeneral@jusbuenosaires.gov.ar'.
Artículo 3º - Vencido el plazo estipulado en el artículo 1º, se dispondrán las medidas tendientes a procurar la confección del protocolo definitivo para las pericias en la especialidad de Psiquiatría Forense, dentro del ámbito de competencia de las Asesorías Periciales y Cuerpos Técnicos del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
Artículo 4º - Regístrese, notifíquese y publíquese.
ANEXO 1
Guía de Procedimiento
Peritajes Psiquiátrico Forenses
Objetivo
Con el fin de mejorar la interfase médico-legal y favorecer el intercambio de conocimientos con las autoridades judiciales que requieren la intervención pericial, hemos desarrollado una guía que describe de modo sencillo el marco teórico y sugiere un procedimiento a seguir para desarrollar un dictamen pericial.
Introducción
La psiquiatría es una rama de la medicina, no es una ciencia positiva donde el fenómeno pueda reproducirse, sino que es una ciencia conjeturante que a través de un proceso deductivo e inductivo nos permite arribar a un diagnóstico.
La psiquiatría forense incluye un conjunto de conocimientos médicos-psiquiátricos y legales necesarios para la resolución de los problemas que plantea el derecho.
Es necesario tener en cuenta que la mayoría de los cuadros que son objeto de estudio de la psiquiatría no tienen una etiología definida, por lo que el diagnóstico resulta de la detección de los signos y síntomas de cada trastorno, su forma de inicio, evolución y respuesta al tratamiento, no existiendo actualmente un método de diagnostico complementario (neuroimágenes, psicodiagnostico, EEG, laboratorio, dosajes etc.) que permita confirmar o descartar su existencia, limitándose su empleo a la exclusión de factores.
Asimismo en el campo médico-legal y a diferencia de lo que
sucede en el contexto medico asistencial, cobra relevancia fundamental la búsqueda más o menos deliberada por parte del examinado del beneficio que podría obtener a partir del resultado de la evaluación. Es aquí donde la experiencia del examinador y las condiciones que éste requiere, que a continuación se describen, se tornan imprescindibles para la labor.
Teniendo en cuenta lo expuesto es que formulamos una guía que contempla los elementos y condiciones que nos permiten llevar a cabo informes periciales siguiendo un procedimiento científico adecuado a partir del cual pueden fundamentarse las conclusiones vertidas; la falta de apego a un procedimiento, sin motivo fundado por escrito que así lo justifique, trae aparejada la falla en la validez y confiabilidad de los resultados.
Descripción de la metodología del informe psiquiátrico-forense
Anamnesis/Historia Vital: los antecedentes educativos, laborales, familiares, sociales, toxicofílicos, de enfermedades y tratamientos previos, entre otros, son determinantes en la formulación de los diagnósticos.
A modo de ejemplo: en los Trastornos de la Personalidad, el diagnóstico se sustenta fundamentalmente en elementos significativos de la biografía y en la actitud durante la entrevista, más que en la presencia de signos y síntomas.
Psico-semiología: es la recolección de signos y síntomas de la psiquis mediante una técnica adecuada de entrevista, la que requiere de ciertas habilidades del entrevistador y del conocimiento de técnicas específicas, es decir, de formación teórica y entrenamiento continuo.
La entrevista psiquiátrica ha sido definida como un diálogo verbal y no verbal entre dos participantes, cuya conducta afecta el estilo de comunicación del otro, dando lugar a unos patrones de interacción específicos.
La entrevista clínica en general y la psiquiátrico-forense en particular, es el primer y mejor instrumento con que se cuenta para lograr una aproximación a la problemática física, mental o emocional de un individuo.
De aquí que las circunstancias en que se lleva a cabo la misma resultan de capital importancia, no debiendo degradarse un instrumento jerárquico e irremplazable para obtener información, por circunstancias de tiempo (duración y cantidad de entrevistas), lugar (privacidad, ausencia de distractores, ausencia de hostilidad en el entorno) y otras circunstancias (horario en que se realizan, estado del examinado, etc.).
Fuentes Auxiliares de Información: así como en la práctica clínica suele recurrirse a la información aportada por familiares y cuidadores, en la labor pericial y frente a determinadas situaciones, puede resultar necesario acceder a informes socio-ambientales, certificaciones médicas, informes de los gabinetes de Clasificación y Seguimiento, declaración del examinado y de testigos y cualquier otra fuente de documentación útil obrante en la causa.
La determinación de cuales resultan ser los datos útiles de una causa para la labor psiquiátrico-forense es labor del profesional médico interviniente, difiriendo sustancialmente esta valoración de la realizada por otro profesional vinculado al campo de las ciencias jurídicas.
Por otra parte, en la determinación retrospectiva del estado psíquico de un sujeto al momento de un hecho investigado, resulta indispensable realizar el análisis de la criminogénesis (motivación y sentido de la conducta, pudiendo resultar estas normales o
patológicas) y de la criminodinamia (análisis de la conducta
///desarrollada antes, durante y después del hecho investigado), recurriendo para el primero de estos aspectos a la información obtenida de las entrevistas y para el segundo, de la información obrante en la causa que permite la reconstrucción más objetiva posible del mismo. La relación entre el estado de las funciones psíquicas del individuo y la conducta por él desplegada no puede establecerse de otro modo.
El contar con antelación suficiente con estos elementos permite determinar la conveniencia de abordar en mayor profundidad diversos aspectos durante las entrevistas, lo que no podrá hacerse con posterioridad.
Estudios complementarios: en el actual estado de la ciencia, los estudios complementarios pueden sólo en ocasiones, apoyar la presunción diagnóstica formulada mediante el examen clínico.
No obstante, la esencia de la función psiquiátrico forense consiste no en formular un diagnóstico, sino en establecer la relación existente entre las consecuencias sobre las funciones psíquicas de una patología psiquiátrica y la conducta desarrollada, resultando ello una labor que requiere conocimientos y habilidades específicas propias de los peritos psiquiatras forenses.
Entre los complementarios más difundidos se incluyen imágenes estructurales (tomografía, resonancia), EEG, administración de escalas psicométricas y test neuropsicológicas.
Su ordenamiento jerárquico es subsidiario al de la clínica, y deben ser solicitados sabiendo que es lo que se busca y espera encontrar, y cual es el estudio complementario idóneo para tal fin.
Su uso es secuencial, es decir, que se solicitan de acuerdo a la sospecha diagnóstica y al resultado obtenido en el estudio precedente. Su empleo en tándem, es decir, la realización de varios estudios simultáneamente, da lugar a un aumento de diagnósticos erróneos, mas precisamente al aumento de falsos positivos.
A modo de ejemplo, es sumamente frecuente que un sujeto de más de 65 años presente pequeñas lesiones de sustancia blanca en los estudios de Resonancia Magnética Nuclear o discretas alteraciones del trazado electroencefalográfico siendo esto un hallazgo frecuente que no constituye por si mismo algún tipo de enfermedad y mucho menos que permita establecer una relación lineal entre ellos y la conducta disvaliosa bajo estudio.
Las mismas consideraciones caben en cuanto a las escalas y test psicológicos/psiquiátricos empleados en el marco asistencial los que no suelen resultar útiles en psiquiatría forense, donde el examinado puede beneficiarse de la información que ofrezca o de aquella que oculte y puede intentar además engañar deliberadamente.
Aquellas que pueden emplearse en el contexto forense deben ser siempre administradas e interpretadas cuidadosamente por un profesional con experiencia en su uso en este ámbito.
Al valorar la conveniencia del empleo de este tipo de instrumentos, debe considerarse además el fenómeno de contaminación que produce, el que distorsionará futuras evaluaciones; por ello un mal uso de los mismos no solo no aportará información útil a los fines diagnósticos, sino que por el contario, podrá complicar el proceso o malograr las conclusiones.
Condiciones necesarias para el examen psiquiátrico-forense
Debido a las particularidades de la labor psiquiátrico-forense y a los requisitos específicos de su instrumento fundamental -la
entrevista psiquiátrica- resulta conveniente establecer las condiciones necesarias para llevar a cabo la misma de manera adecuada.
Lugar de la entrevista: se requiere un entorno tranquilo, sin distractores que modifiquen el clima buscado, que no resulte abiertamente hostil, que asegure la confidencialidad y que pueda ser operado por el examinador y no que, por el contario, sea este quien deba adaptarse al mismo.
Duración de la entrevista: la misma depende de las características personales del examinado, existiendo gran variabilidad. A modo de ejemplo, establecer un vínculo que permita el despliegue de la ideación delirante en un cuadro psicótico puede demandar más de una hora. El diagnóstico de simulación puede demandar de solo algunas minutos a más de una hora dependiendo de la verosimilitud y habilidad del simulador. Asimismo, el manejo del tiempo de la entrevista resulta una de las técnicas que se utilizan habitualmente para generar una respuesta dada en el examinado.
Cantidad de entrevistas: en concordancia con lo expresado anteriormente, el número de las mismas dependerá de las características individuales, de la patología si la hubiere, de la complejidad del punto de pericia. Así como el manejo del tiempo de entrevista es una técnica específica, también lo es la cantidad y frecuencia con que las mismas se realizan, siendo necesario en ocasiones practicarlas espaciadamente, o por el contrario, podría resultar más conveniente llevarlas a cabo en días sucesivos.
Antecedentes de autos: se requiere el análisis de los mismos de forma previa a la realización de las entrevistas, para orientar estas sobre aspectos de interés en caso de ser necesario.
En relación a lo expuesto y con fines orientativos, ya que de ningún modo esto constituye una regla fija sino que se ajusta a la complejidad del caso y al criterio del profesional interviniente, consideramos que cuando se requiere un examen en los términos del art. 34 inc. 1º del C.P., se debe contar con un mínimo de tres=3 entrevistas. En el caso de una valoración de peligrosidad, se estima un mínimo de dos=2 entrevistas. Un estado psíquico actual, por el contrario, puede ser resuelto en una=1 entrevista. Cuando se sospeche la presencia de simulación, el número y tiempo de entrevistas resultara sumamente variable.
Puntos de peritaje. Ética del perito
Otro aspecto que resulta necesario analizar con algún detalle es el atinente a los puntos de peritaje solicitados.
Entendemos que al surgir inquietudes que no son contempladas en los pedidos habituales regulados por código (art. 64, 63 del C.P.P. Prov. Bs. As., art. 34 inc.1º del C.P., etc.-) muchas veces suelen formularse puntos de pericia a los que no es posible dar respuesta, ya sea porque la solicitud excede el campo real de la psiquiatría forense y se adentra en terrenos que le son ajenos (sociológicos, antropológicos etc.), porque lo solicitado no puede ser llevado a cabo en los tiempos y modos supuestos, porque busca establecer una predicción basándose solo en el aspecto psiquiátrico forense de conductas que en realidad se hallan multi-determinadas, o bien simplemente porque responden a una presunción generalizada y no adecuadamente fundamentada de aquello que la psiquiatría como ciencia médica puede brindar.
Para subsanar estos inconvenientes consideramos que resultaría altamente provechoso mantener un mayor y más fluido contacto con los peritos a fin de evacuar las inquietudes necesarias y poder colaborar en la formulación de puntos de pericia que se
ajusten de la mejor manera posible a los fines requeridos por las autoridades judiciales.
Es necesario resaltar que una parte esencial de la ética en la labor pericial es la de responder sin apartarse del marco teórico de la disciplina, para poder ofrecer el respaldo necesario a las conclusiones que luego podrán ser valoradas como elemento de prueba dentro del proceso.
Sinopsis Guía de Procedimientos Pericia Psiquiátrico Forenses
• Formulación del punto de peritaje (regulado por código o ajustado al marco teórico de la especialidad).
• Condiciones de lugar: llevar a cabo las entrevistas dentro de la sede de la Asesoría Pericial para asegurar las condiciones ya mencionadas.
• Contar con la totalidad de la causa para lectura y análisis con al menos 72 horas de antelación.
• Cantidad y tiempo de entrevistas: si bien existe una alta variabilidad, puede estimarse que en general se requiere de 2 a 3 entrevistas de aproximadamente 1 hora de duración para evacuar los puntos de peritaje habituales. Estos parámetros resultan orientativos y variaran de acuerdo a la complejidad del caso particular y al criterio médico del profesional interviniente.
• Solicitud de estudios complementarios: la atinencia y necesidad de su requerimiento obedece a un criterio médico y deben ser solicitados por el profesional interviniente.
• Elaboración del informe: si bien existe gran variabilidad, se requiere un tiempo prudencial ya que el mismo implica la integración de los distintos elementos (anamnesis, psico-semiología, antecedentes de autos, complementarios) y su articulación teórica, no siendo una mera descripción del estado actual de un examinado.